Bolsonaro no pudo ingresar a un estadio de fútbol por no estar vacunado contra el coronavirus

El presidente Jair Bolsonaro, hincha del Palmeiras, aseveró que no pudo ingresar al estadio para ver el partido entre Gremio y Santos por no estar vacunado contra el coronavirus, una de las exigencias de las autoridades del estado de Sao Paulo para el acceso a los recintos deportivos.

Escéptico de la pandemia, Bolsonaro no está vacunado contra el coronavirus y ha asegurado que será el “último” brasileño en recibir el inmunizante.

“Me dijeron que tengo que estar vacunado. ¿Por qué, si yo tengo más anticuerpos que con la vacuna?”, apuntó el mandatario en un video publicado por el portal Metrópoles, en el que se le ve sin tapabocas.

En Brasil, distintos estados acaban de empezar a dar la bienvenida a los aficionados a los estadios de fútbol. La mayoría exigen varias medidas de seguridad. En Vila Belmiro, donde se jugó el partido al que quiso ingresar Bolsonaro, únicamente pueden ingresar quienes lleven un registro de vacunación completo contra el coronavirus, ya sea dosis dóble o única, según el fabricante.

La situación en Brasil

Este viernes, el gigante sudamericano superó el umbral de los 600.000 muertos por coronavirus. Según especialistas, la pandemia sigue sin estar controlada pese a la caída en el número de fallecidos diarios gracias al avance de la vacunación.

Desde el 12 de marzo de 2020, el país de 213 millones de habitantes es el segundo con más víctimas mortales después de Estados Unidos, con 600.425 muertes. En comparación, el país norteamericano acaba de superar los 700.000 muertos y tiene una población 35% superior a la de Brasil.

Según los últimos datos del Ministerio de Salud brasileño, considerados subestimados por los expertos, reportan un total de 21,5 millones de contagios desde el inicio de la pandemia y 18.172 durante las últimas 24 horas.

Hasta el momento, el 71,4% de los brasileños recibió al menos una dosis de vacuna, aunque solo el 45,9% ha completado el ciclo de inmunización.

A su vez, la campaña de inmunización se inició a finales de enero, varias semanas después que en Estados Unidos y otros países como Argentina y Chile. Según atribuyen los especialistas, este retraso se debe a la falta de anticipación del gobierno en la adquisición de dosis.