Estados Unidos: la elección que puede cambiar al mundo

Falta menos de un mes para las elecciones en Estados Unidos y el mundo está pendiente de ese evento, que puede afectar en diferente medida a todos los países.

Las encuestas en otras partes del mundo muestran que Trump no es querido fuera de su país, aunque ganó correctamente la elección anterior y más allá de que el favor mundial –salvo algunas excepciones– estaba junto a Hillary Clinton.

El candidato demócrata Joe Biden suma más votos por la resistencia al candidato republicano que por su propia energía o carisma. Asimismo Biden tiene una ventaja de 10 puntos en las encuestas y llega hasta 16 en una publicada por la cadena CNN. Trump parece no haber podido cambiar el rumbo hacia donde se encaminan las elecciones, aunque algunos guardan todavía el recuerdo de las anteriores elecciones, en las que mucho “voto vergonzante” no apareció en las encuestas pero sí en el día de la elección.

Es una elección en medio de una pandemia, del país que aún es la mayor economía del planeta, y su comportamiento afecta directa e indirectamente a todos los países desde diferentes ángulos.

Hacia un mundo asiático

Podemos irnos hasta la década de 1920, cuando el mundo salía de la Primera Guerra Mundial y se encontró con una década en la que el país que había liderado el mundo (Reino Unido) estaba perdiendo esa posición y se debatía entre sus problemas. Al mismo tiempo, la potencia que emergía (Estados Unidos) no terminaba de tomar la posición de líder global, por lo que el mundo avanzaba sin un liderazgo que permitiría gestionar los problemas que la naciente globalización implicaba, como una gran pobreza en Europa.

Para algunos esta falta de uno o más países líderes durante esa década desembocó en una crisis económica a escala mundial y también, por añadidura, en la Segunda Guerra Mundial.

El mundo actual tiene un país que no ejerce como líder (Estados Unidos) y otro que aún no se asume como tal (China) y sus actuaciones en la pandemia lo exhiben. Trump atacando a la Organización Mundial de la Salud y China con una gestión de la primera etapa del virus que se puede calificar al menos de deficiente. Se parece a lo sucedido en 1920.

Los 10 mayores puertos del mundo están en Asia y la mayoría de ellos, en China. Este país es desde hace 10 años el mayor exportador mundial de mercaderías y, según las estimaciones con datos del Banco Mundial y del FMI, para 2024 –algunas consultoras hablan de 2030– China será la principal potencia económica.

Estamos ante un mundo asiático en el que India y Japón estarían entre las principales cinco economías del globo y por primera vez en dos siglos el eje de la economía mundial está en Oriente. Estados Unidos tiene varios papeles para jugar en esa transición. Por una parte ser un contrapeso con Europa respecto del poderío asiático. Además es probable que luche para mantener su liderazgo, más estratégicamente que con la fuerza de los tuits de Trump. Y por último, si la transición de liderazgo es inevitable, que administre la transición del mejor modo posible para que no se repita la acefalía de los años ’20 en el siglo anterior.

El mundo le exigirá a Biden otra actitud respecto del cambio climático, una visión menos proteccionista que la que promociona el presidente actual y un papel más protagónico en la gobernanza global.

Para muchos, los problemas actuales no se pueden arreglar con soluciones locales, tanto el citado calentamiento global y la preservación del medioambiente. A nivel local, Biden también tendrá problemas con la crisis económica que produjo el Covid-19, que aumentó el desempleo –aunque se mantiene muy bajo–, con el derecho de las minorías y con el sistema impositivo que deja Trump.

Trump tiene, como uno de sus mejores datos para mostrar, el récord del menor desempleo de la historia, que fue de 3,6% en 2019 y que la economía creció durante su mandato. También, una reforma tributaria que mejoró la situación de sus votantes, pero en política exterior y en legislación migratoria está aplazado.

Es una elección que puede cambiar el mundo. Es difícil creer que un Trump reelegido tenga una posición distinta sobre los problemas globales y pueda asumir un liderazgo en temas como el calentamiento global. Además si estamos ante una transición entre China y Estados Unidos, sería positivo que esta se efectuara con los menores impactos negativos para el la economía mundial.

No queremos que gane Biden por lo que nos transmite, sino porque puede asumir un protagonismo diferente en temas que nos afectan a todos y en los que los países no pueden generar soluciones individuales.

Trump reapareció en un acto

El presidente estadounidense, Donald Trump, reapareció ayer en un acto público después de dar positivo en coronavirus el pasado 1º de octubre y aseguró, desde el balcón de la Casa Blanca, que se siente “estupendamente”.

“Me siento estupendamente”, afirmó Trump, durante un acto en la Casa Blanca en el que apareció vestido con traje azul y sin barbijo, para dirigirse a los seguidores que lo vivaban desde los jardines de la residencia presidencial.

El acto, realizado a cinco días del alta hospitalaria que le dieron el último lunes, tras permanecer internado durante tres días por su contagio, estuvo centrado en intentar ganar a los votantes negros y latinos para las elecciones.

Trump aseguró que los votantes negros y latinos han rechazado las políticas “izquierdistas socialistas radicales” del Partido Demócrata y que la Policía es necesaria para apoyar a las comunidades de color, mientras que los demócratas reducirían la presencia policial y pondrían así en riesgo a estas comunidades.

En Estados Unidos, durante los últimos meses se realizaron nutridas manifestaciones contra el accionar violento y racista de la Policía, que comenzaron a partir del asesinato en Minneapolis de afroestadounidense George Floyd, durante un arresto a cargo de un policía blanco que lo asfixió con su rodilla.

 

*Especial

En público. Trump reapareció a cinco días del alta hospitalaria. (AP)
Campaña. El primer debate entre Trump y Biden tuvo momentos de tensión y de caos, mientras que el segundo fue cancelado. (AP)
En público. Trump reapareció a cinco días del alta hospitalaria. (AP)