Capitanas de barco: 3 conductoras cordobesas hablan del lugar de las mujeres en radio

Como ocurre en casi todos los ámbitos de la sociedad, las mujeres han tenido que batallar para acceder y permanecer en los medios, y la radio no ha sido la excepción. 

A diferencia de un tiempo atrás, hoy hay más consenso sobre este tema y nadie negaría que el rol femenino estuvo por mucho tiempo relegado a leer los mensajes de la gente y a agregar color y calor a la radio. Como una extensión del mismo rol que se le exigía puertas adentro de su casa.

Las cosas vienen cambiando desde hace varios años, pero las conductoras consultadas aquí comentan que, si bien la evolución tiene paso firme, “va muy lento”.

Si preguntamos sobre mujeres con roles centrales en radio, inmediatamente nos remitimos a pioneras como Ana María Alfaro y a otras que aún ocupan lugares centrales en los medios, como Rebeca Bortoletto.

Las generaciones fueron pasando sin generar muchas referentes, ya que la mayoría de ellas ocupaban lugares históricamente invisibilizados como el de la producción, rol clave en radio que goza de escasa prensa.

El recambio ya llegó

VOS charló con tres de estas nuevas referentes que representan estilos completamente distintos entre sí, pero que están unidas por un hilo fino pero resistente: la mirada de género a la hora de conducir.

Tanto Lola Florencia como Mimí Spicher y Luza Osorno forman parte de esta nueva generación de conductoras de radio que comandan equipos diarios, un gesto que a priori parece inocente, pero representa un espacio ganado para las mujeres que históricamente quisieron hacer oír su voz.

“Hoy está más naturalizado que la mujer pueda comandar un equipo y dar información posta, pero, aunque me gustaría decir lo contrario, no es algo generalizado. Todavía faltan muchas mujeres en roles importantes”, dice Mimí Spicher, quien ocupa las mañana de Rock and Pop con su ciclo Spich.

Y agrega: “Creo que todavía tiene que cambiar la confianza de la gente porque escuchan a las minas en la radio, pero siempre los programas de ‘primera hora’ están comandados por hombres”.

Sobre esto mismo, Lola Florencia (
Basta chicos
por Radio Sucesos) agrega un desafío más: que una mujer conduzca el prime time con un programa de humor, algo que es completamente inédito en Córdoba en general y en Radio Sucesos en particular.

“Tenemos que demostrar que las mujeres también podemos ser graciosas y no ser siempre las que se ríen del chiste de un hombre”, dice Lola. Y si bien asume que el ambiente hostil la empujó a sacar lo mejor de ella, este proceso “no debería costar tanto”.

Consultada sobre esto, Luza Osorno se anima a decir que su caso es todavía más complejo porque se suma su característica de migrante. “Soy mujer, negra y migrante”, dice. 

Detrás de la decisión de los SRT de darle la conducción de Qué pretende usted de mí, hay un fuerte posicionamiento de la radio y de la productora, ya que ese espacio era ocupado por Max Delupi, quien se fue el año pasado en medio de una serie de denuncias mediáticas que exponían conductas machistas. 

Lola y Mimí coinciden en afirmar que cuando eran chicas nunca se preguntaron o cuestionaron la falta de referentes femeninas en los medios. Aseguran que su conciencia de género llegó mucho después, cuando ellas mismas o sus amigas se chocaron contra la pared del machismo.

“Cuando me di cuenta de eso ya era grande ¡y ahí me indigné!”, dice Lola entre risas. Y agrega: “Enojarme con eso fue lo mejor que me pudo pasar porque me empecé a hacer preguntas, y de las revoluciones sale la creatividad”.

Por eso hoy todas valoran el soporte que le dan otras mujeres a su trabajo. Por ejemplo, Luza asegura que su productora Carolina Wild es quien la apuntala en este sentido. “Que yo esté conduciendo es un logro de otras mujeres que han abierto este espacio con una topadora”, sintetiza. 

La creatividad al poder

Ser mujeres que se definen como feministas no es el único punto de unión entre ellas. A eso también se le puede agregar una forma distinta de hacer las cosas con formatos jugados y con decisiones periodísticas que a veces son cuestionados por el statu quo.

Todas ellas comandan equipos que tienen como premisa no repetir fórmulas. El programa Basta chicos es un delirio humorístico que parece muy difícil de encauzar, sin embargo Lola saca a relucir sus dotes para guionarlo junto con Nardo Escanilla.

“Para hacer humor hay que dejar de lado las apariencias y reírse de una misma. Eso era algo que antes no se le permitía a la mujer. Hay muchas chicas haciendo humor, pero en Córdoba todavía no hay tantos oídos para eso”, dice.

La colombiana Luza Osorno también se vale de sus cualidades actorales para llevar adelante su programa porque son las herramientas que la formaron. “No podría hacerlo de otra manera porque yo no vengo del palo del periodismo, no me quiero parecer a una periodista porque para eso tendría que formarme. Por eso trato de diferenciarme con lo que yo soy”, comenta, y agradece el costado periodístico que aportan su equipo y la productora Carolina Wild, que apuntala sus faltantes. 

En el caso de Mimí, su decisión creativa e ideológica pasa por hacer un programa feminista, pero que no necesariamente hable de feminismos.

“Es un programa feminista aunque no se hable en inclusivo ni hablemos del feminismo todo el tiempo. Lo que vale es el enfoque. Yo tengo una mirada feminista en el día a día y quiero reflejarla”, dice. Y para ejemplificar asegura que la música que suena  en el programa es un 70 por ciento de mujeres, que a su vez son artistas emergentes. Para hablar de deporte, la producción general –que ella comanda– estableció que debe haber mirada de género y así con todos los temas.

“También noto un avance cuando en el equipo hay hombres que no se suman a debatir sobre temas sobre los que no tienen herramientas. Cuando ellos se callan, yo noto una muestra de respeto”, agrega. 

Nuevos oyentes

Así como estas conductoras, hay decenas de jóvenes comunicadoras ocupando espacios en las radios y muchas de ellas lograron sumar elementos disruptivos a las clásicas fórmulas de radio que tan bien funcionaron en la era pre-Spotify. 

También están las que siguen trabajando solas, apuntalando la parte técnica, periodística y musical con sólo dos manos y una cabeza.

Las FM vienen generando recambio con propuestas divertidas, jugadas o comprometidas como las de Natalia “Tita” Costamagna en Para qué te traje; Flor Aquín en Fiesta popular, o Agostina Romano en la flamante GRL PWR radio. Esta nueva ola se suma a la que encabezaron años atrás Gabriela Tessio, Flavia Iros y Mónica Ferreyra. 

Para todas ellas es clave competir o apuntalarse con las redes y lograr de esa manera que las nuevas audiencias sigan sintonizando el dial.

Lola Florencia dice que la decisión de Basta chicos es deliberada y clara: “No podemos competir con la música de Spotify, ni con las noticias de internet, que vuelan rápido. Por eso decidimos hacer algo original: ficción en radio”. 

“Parece de vanguardia, pero en realidad es volver a la etapa vieja del radioteatro, algo que referentes como Ana María Alfaro ya hicieron”, dice.

Con esa estrategia de querer sumar nuevas audiencias a una radio pensada para futboleros varones a Sucesos, le fue muy bien: “El mayor regalo de esto es que les abrió la puerta a las oyentes femeninas y ahora entraron sponsors vendiendo lencería porque para entrar a un público distinto había que hacer algo distinto. Y nos sorprendió la cantidad de gente que se sumó”. 

Mimí, por otra parte, define su espacio como de cierta “rebeldía”. “Siempre sentía que tenía una rebeldía en contra de los mandatos, pero no tenía claro de dónde venía, y después, cuando empecé a analizar mis influencias, descubrí a personajes de mi infancia como Lisa Simpson o la chica de la película Matilda, porque cuando era chica no me interesaban los medios y no tenía referentes mujeres”, dice.

En el caso de Luza, sus dotes de actriz pusieron en jaque un programa ya golpeado y lo obligaron de reacomodarse. “Pateamos el tablero y abrimos un espacio en que ya no puede haber hombres que reproduzcan estructuras machistas y por eso agradezco la generosidad de la productora y del canal”, dice. Y agrega: “La idea es que más mujeres estemos ocupando los lugares centrales porque hay otras formas de hacer radio que no son las que ya existen”.

En ese sentido, a la conductora le toca la parte más dificil porque sus oyentes cordobeses tienen una edad promedio de 60 años, mientas que sus radioescuchas de Buenos Aires (el programa se replica en la radio de las Madres de Plaza de Mayo) son más bien jóvenes.

En ese espacio heterogéneo se cuelan expresiones racistas de oyentes que han enviado sus mensajes contra Luza por el simple hecho de ser colombiana. Si bien la situación es dura y difícil de digerir, ella dice que al fin y al cabo le dan “más ganas” de seguir en ese camino. 

(Fotomontaje La Voz)
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Lola Florencia, Luza Osorno y Mimí Spicher.
(Fotomontaje La Voz)