Piden que el puente curvo no interrumpa la traza de la ciclovía

El puente curvo que el Gobierno de la Provincia habilitará a mediados de agosto próximo, y que conectará Costanera norte con Figueroa Alcorta (en el ingreso de La Cañada) generó preocupación entre los usuarios de la ciclovía ya demarcada en ese sector de la ciudad. Advirtieron que por las obras, la senda para peatones y bicicletas quedó interrumpida, por lo que se ven obligados a transitar por la avenida, con el consecuente riesgo que ello implica.

Desde la Dirección de Vialidad Provincial confirmaron a La Voz que se ultiman los detalles para la inauguración de este paso sobre el río Suquía, por lo que la zona aún está en obras, sin la habilitación efectiva al puente. “El puente quedará listo a mediados de agosto y se está trabajando justamente en el lugar (avenida Costanera), por lo que una vez finalizada la obra, se demarcará una senda para que puedan cruzar peatones y ciclistas por el lugar”, aclararon fuentes de ese organismo.

La inquietud de los ciclistas que hoy utilizan la bicisenda de Costanera norte es que, una vez que llegan a la altura del puente, la traza se interrumpe abruptamente, por lo que deben tomar dos atajos: o bajar a la calzada o costear el río, en un sendero que no está correctamente demarcado.

En el sector, como la obra está en plena ejecución, el acceso al puente está cerrado con tachos de metal de color naranja.

“Transitar por allí se ha tornado en algo muy peligroso porque hay mucha gente que va caminando, mujeres con cochecitos de bebés, bicis, y todos deben bajar a la Costanera en una zona muy transitada con autos que van a alta velocidad”, le dijo a este medio, Facundo, un ciclista que recorre habitualmente ese tramo de la ciclovía.

“Ya no hay más ciclovía en este lugar. O seguís por Costanera, con el riesgo que ello implica, o tenés que meterte por debajo del puente”, explicó, enojado.

El mismo planteo fue realizado por otros ciclistas a la organización Biciurbanos. “Nos llegan reclamos de muchos ciclistas porque quieren pasar por el lugar y está bloqueado. Y seguir en la bici es muy peligroso porque deben bajar a la calle. A futuro, cuando ingresen los autos al puente, nos preguntamos por dónde pasará la gente que quiera seguir por la ciclovía de Costanera”, expresó Lucas Serrano, integrante de Biciurbanos.

Ante esta inquietud, desde Vialidad Provincial se explicó que “los peatones y ciclistas que quieran seguir por Costanera norte tendrán una senda especial para poder cruzar”. Y se hizo hincapié en que en el puente curvo, que llevará el nombre de Ramón Bautista Mestre, se permitirá el paso de los autos con sentido a Cañada, pero que, además, habrá un carril para peatones y un paso exclusivo para ciclistas.

Se tratará de un recorrido por el puente de 230 metros de largo, con un desarrollo curvo que tendrá un radio de giro de unos 46 metros. El ancho de la calzada del puente será de nueve metros, en el que se incluirá una pasarela y la prometida bicisenda.

“Esto suma otra posibilidad para los ciclistas porque, además de andar por Costanera, podrán ingresar por el puente a otra zona de la ciudad”, se insistió desde Vialidad Provincial.

Tránsito. Con la ciclovía cortada, muchos deben continuar por la calle. (Facundo Luque)
Obstáculos. Por la obra del puente, los ciclistas deben circular esquivando tachos en la zona. (Facundo Luque)
Tránsito. Con la ciclovía cortada, muchos deben continuar por la calle. (Facundo Luque)