Gatillo fácil en Córdoba: detienen a dos policías por el crimen de un joven

Dos policías quedaron detenidos en las últimas horas y acusados por el asesinato de un joven en Villa El Libertador. El caso se investigó en un comienzo como un supuesto episodio de violencia urbana pero la suma de indicios terminaron por guiar a la fiscalía hacia la pista de un presunto caso de “gatillo fácil”.
El homicidio se conoció a las 7.50 de este sábado. Un vecino de ese barrio de la zona sur de la ciudad llamó al 101 de la Policía para alertar que había gritos y corridas en los alrededores de un domicilio ubicado en Caracas al 5200, en ese barrio de la zona sur de la ciudad de Córdoba.
Cuando llegó el primer patrullero, ya casi no había nadie en la cuadra. Todos se habían dispersado pronto. Incluso, la casa indicada estaba sin moradores. Pero en el patio de la vivienda se toparon con el cadáver de un joven.
Se ordenó perimetrar la zona y no tocar el cuerpo hasta que llegaran los peritos de la Policía Judicial.
Cuando arribó el médico de esa fuerza, constató con rapidez que se trataba de un homicidio: al dar vuelta el cuerpo encontró una herida de arma de fuego en el estómago.
El fallecido no vivía allí, sino a cuatro cuadras. Fue identificado como José Antonio Ávila (35).
Los investigadores de la divisón Homicidios llegaron a la zona y comenzaron a rastrear a potenciales testigos. “No vi nada”, fue la respuesta que más escucharon en las primeras indagaciones. Pero con el paso de las horas algunos datos comenzaron a llegar y todos coincidían en una persecución policial. No obstante, en los registros oficiales no había ningún operativo en esa zona, algo que comenzó a llamar la atención.
Horas después, siempre según las fuentes consultadas, se logró identificar al dueño de casa, quien fue localizado durante la siesta. Quedó detenido, pero no por el asesinato de Ávila. La Justicia Federal había librado una orden de captura en su contra ya que violó una salida transitoria en medio de una condena que aún debe purgar: nunca más volvió.
El hombre repitió varias veces que eran policías en moto los que le dispararon a Ávila y que él había huido de allí sólo para evadir aquella orden de captura federal. Al principio, mucho no le creyeron. Pero al contrastar su versión con la de los testigos que iban surgiendo, todo comenzó a coincidir. Y la sospecha sobre un caso de gatillo fácil se agravó cuando se cotejaron las cámaras de seguridad del sector.
En las últimas horas del sábado, la fiscal de Distrito 2 Turno 6 de la ciudad de Córdoba, Eugenia Pérez Moreno, odenó las detenciones del cabo primero Lucas Gonzalo Navarro y la del caboprimero Sebastián Juárez, ambos de la división Motocicletas de la Policía. Se sospecha que Navarro habría sido el autor del disparo y que Juárez lo acompañaba y nada informó a sus superiores, siempre según consta hasta ahora en la investigación. A ambos la fiscal los acusó de homicidio doblemente agravado por la función y el uso de arma de fuego.
El caso ocurrió a menos de 72 horas del fallo judicial por el trágico asalto en Nueva Córdoba, sentencia en la que los jueces marcaron un duro reproche hacia la formación de los policías cordobeses y remitieron copias de la resolución al Gobierno Provincial y a la Policía para que tomaran nota de esta situación.

Crimen. (Foto ilustrativa)