En un video, Melanie revela quiénes son los verdaderos superhéroes

Laura Gregorietti

lgregorietti@lanueva.com

 

   Melanie Cornejo ya pasó lo peor. Hoy a sus 17 años, el diagnóstico de cáncer de fémur es tan solo un mal recuerdo para ella y su familia.

   No guarda rencores ni se pregunta por qué. Solo decidió que su experiencia serviría para ayudar a otros nenes que estuvieran pasando por esa misma situación.

   “Hace dos años fui diagnosticada con cáncer, me operaron, pasé por quimios y rayos y hoy me encuentro realizando los controles oncológicos que debo realizar por 5 años. Estoy en el último año de secundaria en la Escuela N°30 y la profesora de Historia nos pidió que hiciéramos un video describiendo a personajes desconocidos y a mí me surgió la idea de hacerlo sobre los chicos que luchan contra esta enfermedad, porque todos hablan sobre los superhéroes de historieta, pero pocos conocen a estos héroes reales”, cuenta.

   Estos pequeños que Melanie sumó a su trabajo escolar enfrentan día a día con fuerza y mucha valentía los tratamientos destinados a salvarles la vida, y “a veces son ellos los que además terminan dándole ánimo a sus propias familia para que no decaigan”, dice.

   “La idea de que se comparta este video es para concientizar sobre la donación de médula. Es muy importante ofrecer ayuda de manera anónima a quien más lo necesita, porque la donación de médula es como la de sangre, no duele ni se corre ningún riesgo, no está relacionada con la médula espinal, solo es sangre. Doná medula, lo llevás en la sangre, un pinchazo es una vida. Acercáte y convertite en un héroe. Es tu momento de ayudar”, dijo Meli con el objetivo de que su mensaje llegue a personas que todavía dudan en acercarse a un hospital para hacerlo.

   Detrás de Meli está su mamá Carina Foresi, quien ayuda con las fotos, los textos y todo lo que su hija mayor necesita siempre.

   Con voz calma y reflexiva, cuenta que su lugar y rol como mamá fue al principio “muy duro” ya que nadie está preparado para escuchar que su hijo tiene cáncer.

   “Lo que menos querés es verlos sufrir. El diagnóstico al principio es un shock que te deja fuera de sí porque vos querrías ponerte en su lugar, dar tu vida y que no fuera tu hijo el que tuviera que pasar por semejante dolor. El comienzo fue difícil, después como todo en la vida , te vas adaptando y vas sacando fuerzas de tu hijo para seguir, porque Meli desde un comienzo le puso mucha garra”, asegura Carina.

   Y en cada crisis de Melanie, ahí estuvo su familia para tratar de levantarla y apoyarla.

   “Para poder atravesar esto nos terminamos dando aliento unos a otros, todos juntos. Y hoy, después de tanto sufrimiento, estoy muy orgullosa de ella, porque muchos nenes cuando pasan por algo así se alejan, no quieren saber nada del hospital y sin embargo cuando me propusieron organizar el Club de los Peladitos acá en Bahía ella fue la primera que dijo ‘yo quiero estar, yo quiero ser parte”.

   Con todos sus miedos a cuestas, Carina aceptó sumar a Meli a las actividades del Club de los Peladitos que atiende las necesidades de los niños con cáncer de nuestra ciudad.

   “Yo tenía temor de que le removiera recuerdos, cosas feas, pero ella estaba empeñada en estar y hacer las visitas a los hospitales. Disfruta estar con los nenes, les hace videitos para que se rían un poco cuando están internados porque el club es parte de su vida y por eso ella eligió armar una historia de estas realidades para su tarea de Historia, porque ella lo vivió en carne propia”, destacó.

   Carina asegura que su hija sufre más por el dolor ajeno que por todo lo que ella vivió.

   “Cuando yo le digo que hubiera dado mi vida por evitarle ese dolor, que hubiera deseado que me pasara a mí y no a ella me dice ‘no mamá, jamás hubiera querido eso’. Es un orgullo mi hija, ella está siempre viendo cómo hacerle más entretenida la estadía a cada niño en el hospital, aunque no los conozca. Su vida es un servicio constante, pura entrega, ya sea en sus actividades en el Club de los Peladitos, la escuela o las actividades parroquiales”.

   La decisión de encarar la tarea de Historia con una “vuelta de tuerca” hacia la donación de médula, también corrió por cuenta de Meli.

   “Cuando decidió hacer el video me pidió un poco de ayuda para ver cómo armarlo para que el objetivo sea la concientización. Seleccionamos fotos de lo que habíamos vivenciado dentro del Club de los Peladitos y buscamos que la gente pueda darse cuenta de lo que es la vida de un niño dentro de un hospital. Es algo muy duro y que a veces, como todo, si no lo vivís no llegás a dimensionar lo difícil que es y de lo valioso que es ver a tu hijo jugando en una plaza o en la escuela. Que por más que nos quejemos de las rutinas o si hacen algún lío o se portan mal, tenemos que darnos cuenta que esos son los verdaderos lugares en los que tiene que estar un niño. Que estén sanos ya es una gracia y una bendición”.

   No queremos olvidarnos de revelar el misterio y de agradecer a los superhéroes que aparecen en el video de Melanie Cornejo. Sus nombres son: “Super T” (Thiago) de 9 años, de Bahía Blanca; Rodrigo, 7 años, Tres Arroyos; Brisa, 13 años, Bahía Blanca; Mati, 10 años,  Bahía Blanca; Dante, 6 años, Tres Arroyos; Vicky, 14 años, Buenos Aires; Isaac, 4 años, Punta Alta; Tiziano, 6 años, Bahía Blanca; Paz, 4 años, Punta Alta; Lauti, 13 años, Bahía Blanca; Milo, 5 años, Buenos Aires; Melina, 15 años, Bragado; Valen, 5 años, Monte Hermoso; Maite, 8 años, Viedma; Lourdes, 12 años, Bahía Blanca y Lolo, 5 años, Viedma.