Expropiación de Vicentin: cómo se gestó la negociación y la reunión con Alberto Fernández

La región santafesina de Reconquista amaneció el martes completamente convulsionada tras el sorpresivo discurso que realizó en la víspera el presidente Alberto Fernández para anunciar la expropiación del Grupo Vicentin, que se fundó allí en 1920 y que se convirtió en el motor económico de la zona. Fue una decisión que también dividió las aguas en la comunidad, donde hubo protestas en contra pero también muchos sectores salieron a respaldar la decisión de la Casa Rosada. 

Ese mismo martes, el Gobierno nacional incluyó en el Boletín Oficial el decreto para disponer la intervención de la compañía por 60 días, hasta que el Congreso de la Nación discuta el proyecto que envió el presidente Fernández para estatizar la compañía que se encuentra en proceso de convocatoria de acreedores con una multimillonaria deuda de alrededor de 1.400 millones de dólares, de los cuales, 380 millones de dólares están en manos de bancos públicos. 

Pocas horas más tarde, cuando en Reconquista trataban de asimilar la noticia, se iniciaron los primeros contactos con la comitiva que el Gobierno nacional envió para iniciar la intervención. El equipo que armó Fernández para irrumpir en la empresa llegó esa misma mañana con dos vuelos que arribaron en el aeropuerto local Teniente Daniel Jukic de la III Brigada Aérea.

En diálogo con este medio, el intendente Enrique Vallejos relató cómo fueron aquellos primeros momentos de tensión y qué gestiones se emprendieron a contrarreloj para encauzar los distintos frentes de conflictos que se instalaron.

Uno de los primeros en llegar fue el subinterventor de Vicentin, Luciano Zarich, quien notificó la designación de las nuevas autoridades dispuestas por el gobierno nacional en la empresa agroexportadora ante el juez Fabián Lorenzini, a cargo del Juzgado de Primera Instancia Civil y Comercial de la Segunda Nominación de Reconquista, que tramita el concurso preventivo de la compañía.

“Primero, pasadas las 10, la comitiva nacional se presentó en el Juzgado, que está al lado del Municipio, y posteriormente se presentaron acá para pedirnos un ambiente donde puedan cumplir con los protocolos que se establecieron contra el coronavirus. Necesitaban un ambiente para 12 personas en el que se garantice el distanciamiento y nosotros les facilitamos la sala de prensa y la secretaría general”, rememoró Vallejos. 

Allí, los enviados de Fernández instalaron su base de acción y luego concurrieron a la sede de la empresa, ubicada en la ciudad vecina de Avellaneda. Aquel fue un primer intento frustrado para tratar de iniciar el contacto formal con las autoridades de la empresa. 

Atento a la situación, el intendente Vallejos decidió iniciar gestiones para facilitar el acercamiento y apeló a la buena relación que mantiene con Sergio Vicentin y su padre, “Quito” Vicentin, a quien en la zona reconocen como uno de los dueños que impulsó el crecimiento del grupo. 

“Quito es uno de los históricos de la empresa. Pude hablar a la tarde con él y me comentó un poco la situación que planteaba la gente de su equipo frente a la llegada del interventor”, reveló el mandatario comunal. En esa comunicación se acordó el primer encuentro con la comitiva del gobierno nacional. 

Cara a cara

Una hora más tarde, apenas pasadas las 15, Sergio, “Quito” y el CEO de la empresa Sergio Nardelli se presentaron en las oficinas de la comuna para verse cara a cara con los enviados de Alberto Fernández. 

“La reunión duró una media hora, aproximadamente. Los representantes de la empresa expresaron su disgusto por la forma con la que fueron anoticiados, pero se logró un ámbito de diálogo importante sin sobresaltos de ninguna de las partes”, detalló Vallejos, quien por pedido de la familia Vicentin se convirtió en un testigo de ese primer encuentro. 

Planteadas las diferencias, las partes avanzaron con las discusiones tendientes a contemplar las distintas salidas frente al conflicto. “Yo espefícitamente le solicité al equipo del gobierno nacional que se genere una reunión con el presidente Fernández, porque también ese era el deseo de algunos de los integrantes de Vicentin. Le pregunté si se podía solicitar esa instancia”.

Aquela reunión fue también un punto de partida para Vallejos, quien debió emprender un camino impensado días atrás. Es que ese mismo día se desataron las protestas en Reconquista contra la expropiación del grupo agropecuario y, según relata, la situación demandó intensas conversaciones con representantes de la comunidad que sí avalan la decisión de la Casa Rosada. 

“Tratamos de evitar que se manifieste un grupo importante de gente que quería salir a apoyar al Gobierno. Iba a ser una carnicería, como se dice vulgarmente. Llamé a los dirigentes barriales y sindicales para pedirles que, por favor, no salgan a movilizarse”, aseguró el jefe comunal y destacó que así se evitó “una verdadera batalla campal”. 

Paralelamente, Vallejos intensificó los contactos con el gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, y con el ministro de Producción provincial, Daniel Costamagna. “El Gobierno provincial mantenía mesa de diálogo previa y ya existían instancias para trabajar algunas alternativas, como la de YPF Agro, que veían con buenos ojos en Vicentin”, explicó Vallejos. 

Ahora, todas las miradas se centran en la Residencia de Olivos, donde esta tarde el presidente Fernández recibirá a Nardelli para tratar de encontrar un camino consensuado que termine con la crisis de Vicentin. 

“Creemos que puede alcanzarse una situación de consenso con la empresa y avanzar para que los acreedores cobren, que los trabajadores sigan trabajando y, si la empresa se puede poner de pie, mejor para todos. Hay muchas alternativas que seguramente saldrán a la luz en estos días. Gran parte de la economía de nuestras ciudades depende de la empresa”, graficó.

(Clarín).
(Presidencia).
Una de las protestas contra la iniciativa oficial (Gentileza Clarín).
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